¿Sabes cada cuánto tiempo limpiar tu sofá?

Al ser uno de los muebles que más usamos a través de los días, mantenerlo limpio es esencial y muy importante. Piensa solamente en cuántas horas pasas en el sofá, cuántas veces has comido sobre él, y cuántas personas se sientan en él. Por supuesto, si tienes mascotas, la necesidad de limpiar tu sofá aumenta considerablemente. 


Esta es una tarea que debes realizar al menos cada 6 meses, aunque parezca que no está sucio, pues el polvo y los ácaros se acumulan en los rincones menos visibles. 


Aunque sería fantástico poder meter tu sillón a la lavadora y colgarlo al sol para que se seque perfectamente, lamentablemente, es imposible. Sin embargo, limpiarlo es más sencillo de lo que crees. A continuación, te compartimos algunas claves para alargar la vida de tu sofá y que siempre luzca fabuloso.


Cómo limpiar tu sofá

Existen muchas maneras de limpiar un sofá, sin embargo, es muy importante que nunca improvises o pruebes productos nuevos en él.


  • Siempre lee la etiqueta y el manual de mantenimiento.

Antes de limpiar tu sofá, siempre echa un vistazo al etiquetado de lavado y el manual de mantenimiento del fabricante. No hacerlo podría acortar significativamente la vida de tu sofá. 


  • Aspíralo antes de comenzar

Este es un paso universal, sea cual sea el material de tu sofá, su forma, color, etc., siempre comienza por aspirarlo. Así, estarás eliminando polvo, migajas de comida, cabellos y demás restos visibles. Aspira cada cojín y asiento individualmente, sin olvidar, por supuesto, los rincones y todas las esquinas. 


Ahora sí, dependiendo de cómo sea tu sofá y el material de este, lo limpiarás de una manera específica.


Limpieza según tu tipo de sofá

Sofá de piel:

Los sofás de piel o cuero son mucho más resistentes a manchas de líquido y de polvo, aunque sí son más propensos a rayarse con facilidad. Nosotros te recomendamos aspirar los rincones de tu sofá periódicamente o pasar un paño suave y seco para retirar el polvo. Presta especial atención a los pliegues del cabezal y de los asientos, para que retires todo rastro de polvo y pelusa.


Si quieres saber más claves, lee nuestro artículo ¿Cómo limpiar y cuidar tus muebles de piel?


Sofás de vinil:

El cuidado de este tipo de material, es muy similar al cuidado del cuero natural, pero el objetivo principal es que no se agriete, por lo tanto, requiere de mayores cuidados. Para empezar, evita exponerlo al sol, cualquier cantidad de luz solar puede secar rápidamente el vinil y empezar a crear grietas. 


Al momento de limpiarlo, evita a toda costa paños ásperos, la mejor solución son los paños suaves y movimientos circulares. 


Sofás de tela:

Los sofás de tela requieren un poco de más esfuerzo y tiempo para limpiarse. Debes tener muy en cuenta el color y el material del tapiz. Si a tu sofá de tela se le puede quitar la funda para meterla a la lavadora ¡ya ganaste! Si no, aquí te dejamos unos tips para mantenerlo en perfecto estado: 


Periódicamente pasa la aspiradora para que elimines todo el polvo acumulado en los rincones menos accesibles. En caso de derrames, te recomendamos limpiarlos inmediatamente con un paño suave y seco, también puedes utilizar un paño húmedo y espuma de jabón líquido especial para ropa, para eliminar cualquier mancha sin dañar la tela. 


Obtén más consejos y trucos en nuestro artículo ¿Cómo cuidar bien tu sala BOAL?


Sofás de terciopelo:

El terciopelo es un material que acumula mucho polvo y no admite agua caliente, planchados, ni cepillos normales. Para limpiar este tejido, tendrás que utilizar una aspiradora especial para tapicería de terciopelo, no te preocupes, no son difíciles de encontrar.



Por último, para alargar la vida de cualquier sofá, estos son los cuidados generales que debes tener en cuenta:

  • Aléjalos de fuentes de calor y de la luz solar.

  • No dirijas el aire acondicionado o las aspas del ventilador directamente sobre ellos.

  • No sobrepongas cuadernos con tinta,  lápices o plumas, también evita colocar mochilas o bolsos sobre ellos, suelen tener suciedad en la parte de abajo.

  • Evita colocar tus zapatos y juguetes sobre ellos.

  • Sobre todo, evita sentarte en los reposabrazos, no están diseñados para ello y pueden deformarse.


Cómo ves, estos tips son muy fáciles de aplicar para mantener tu sofá en buen estado y que siga luciendo increíble por muchos años más. Si no tienes tiempo, o ya es demasiado tarde para aplicarlos, siempre puedes recurrir a una empresa experta en limpieza de sofás.


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